En el marco del Día Mundial del Consumidor, EPEI y el Centro Terwilliger de Innovación en Vivienda alertan sobre los riesgos del consumo informal de productos eléctricos, que cada año contribuyen a miles de incendios evitables y afectan especialmente a familias que construyen sus viviendas de manera progresiva.
Lima, marzo de 2026.– En el Perú, el consumo de productos eléctricos ilegales o subestándar no solo representa una amenaza para la economía formal, sino también un riesgo directo para la seguridad de miles de familias. En el marco del Día Mundial del Consumidor (15 de marzo), la Asociación Gremial de Empresas Internacionales de Productos Eléctricos (EPEI) y el Centro Terwilliger de Innovación en Vivienda (CTIV) de Hábitat para la Humanidad advierten sobre las consecuencias ocultas detrás del consumo informal de estos productos.
De acuerdo con el documento de investigación “¿Qué esconde el consumo informal de productos eléctricos en el Perú?” elaborado por el Observatorio de Productos Eléctricos Ilegales (OPEI), cada año ingresan al país más de 12 millones de productos eléctricos ilegales, mientras que alrededor del 70 % de los productos eléctricos que llegan al mercado no cumplen requisitos mínimos de calidad.
Esta situación tiene consecuencias directas en la seguridad de las personas. En el Perú se registran 37 incendios diarios, de los cuales 7 de cada 10 tienen origen eléctrico, lo que deja aproximadamente 700 personas quemadas cada año por esta causa (ANIQUEM).
“Detrás de un producto eléctrico aparentemente más barato puede existir una cadena compleja que incluye contrabando, falsificación, explotación laboral y riesgos graves para la vida de las personas. Este es un problema estructural que afecta tanto a los consumidores como a la economía del país”, señaló Orlando Ardito, Gerente General de EPEI.
Riesgos que también impactan en la seguridad de la vivienda
El problema adquiere una dimensión aún mayor si se considera la forma en que se construyen las viviendas en el Perú. Según el estudio, alrededor del 70 % de las viviendas en el país se edifican sin criterios técnicos, muchas veces mediante procesos de construcción progresiva que se desarrollan por etapas a lo largo de los años.
En este contexto, millones de familias adquieren materiales y componentes eléctricos en mercados informales, donde es más probable encontrar productos falsificados o subestándar.
“Cuando un cable, interruptor o luminaria no cumple estándares mínimos de calidad, el riesgo no es solo económico: puede convertirse en la causa de incendios o accidentes graves dentro de la vivienda. Por ello, fortalecer el acceso a información técnica y productos seguros, pero accesibles, es fundamental para proteger a las familias”, señaló Rosario Reaño, Gerente de Servicios Constructivos del Centro Terwilliger de Innovación en Vivienda.
Un problema que también impacta la economía del país
Además de los riesgos para la seguridad de las personas, el comercio ilegal de productos eléctricos genera pérdidas económicas significativas. Según el estudio, la comercialización de productos eléctricos falsificados representa alrededor de USD 60 millones al año, y el impacto total asociado a la informalidad en este sector equivale aproximadamente al 1 % del PBI nacional.
Esta realidad se agrava en un contexto donde la economía informal representa cerca del 18 % del PBI, lo que limita la capacidad de fiscalización del Estado y facilita la expansión de mercados ilegales.
Hacia una agenda de consumo seguro y viviendas más seguras
Frente a este escenario, EPEI y el Centro Terwilliger coinciden en la importancia de fortalecer la articulación entre sector privado, instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil para promover el uso de productos eléctricos certificados, mejorar la fiscalización y generar mayor conciencia sobre los riesgos del mercado informal.
La erradicación del comercio ilegal de productos eléctricos no solo contribuye a proteger a los consumidores, sino también a mejorar la seguridad de las viviendas, fortalecer la economía formal y prevenir tragedias evitables.
El caso del incendio del Centro Comercial Nicolini en 2017, donde dos jóvenes trabajadores perdieron la vida mientras falsificaban productos eléctricos, sigue siendo un recordatorio de las consecuencias extremas que puede tener la informalidad cuando no es abordada de manera estructural.
Sobre EPEI
La Asociación Gremial de Empresas Internacionales de Productos Eléctricos (EPEI) representa a empresas comprometidas con la promoción de productos eléctricos seguros y de calidad en el Perú. A través del Observatorio de Productos Eléctricos Ilegales (OPEI), impulsa la generación de información, la articulación multisectorial y la incidencia en políticas públicas para combatir el comercio ilegal de estos productos.
Sobre el Centro Terwilliger de Innovación en Vivienda
El Centro Terwilliger de Innovación en Vivienda parte de Hábitat para la Humanidad Internacional trabaja para transformar el mercado de la construcción progresiva de vivienda en América Latina mediante la generación de evidencia, el desarrollo de soluciones innovadoras y la articulación de actores del ecosistema de vivienda. Su objetivo es facilitar el acceso de las familias a soluciones de vivienda más seguras, asequibles y sostenibles.