En el Perú, más del 70% de las viviendas urbanas se construyen de manera progresiva e informal, sin asistencia técnica ni financiamiento adecuado. Esto significa que alrededor de 12.8 millones de personas —el 40% de la población— viven en hogares de calidad incierta y con bajo o nulo valor, expuestos a riesgos de seguridad y salud.
Conscientes de esta realidad, el Banco de la Nación y el Centro Terwilliger de Innovación en Vivienda (CTIV), parte de Hábitat para la Humanidad, suscribieron un Convenio de Colaboración Interinstitucional con el fin de acercar soluciones financieras acompañadas de asistencia técnica a las familias que construyen y mejoran progresivamente sus viviendas.
Uniendo esfuerzos para cerrar brechas
El acuerdo busca establecer mecanismos de coordinación y cooperación que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, en línea con los productos de mejoramiento de vivienda promovidos por el Banco de la Nación.
Entre los compromisos, el CTIV cooperará con el Banco de la Nación para el fortalecimiento del impacto de sus intervenciones en el desarrollo de soluciones de vivienda de calidad para las familias que construyen progresivamente. Por su parte, el Banco de la Nación impulsará productos financieros para construcción, mejoramiento y ampliación de viviendas, además de garantizar que los recursos se destinen a estos fines específicos.
Más allá de lo financiero
Esta alianza marca un paso importante para potenciar un ecosistema en el que el acceso a una vivienda adecuada se convierta en una oportunidad real de bienestar, seguridad y un activo para millones de peruanos.
“El potencial de este convenio va más allá de lo financiero: se trata de articular capacidades para que cada sol invertido en vivienda represente un paso firme hacia un futuro más digno e inclusivo”, destacó la Directora Regional del CTIV, Gema Stratico.
